martes, 12 de enero de 2010

Cómo superar una Dinámica de Grupo

Una dinámica de grupo es un juego, debate o situación simulada en la que se te pide que participes con otros candidatos, al tiempo que el equipo de seleccionadores toma nota de los comportamientos y actitudes que van surgiendo.
En el ámbito de los Recursos Humanos no resulta extraño que se planteen en todo tipo de puestos, incluso cuando el perfil demandado es el de un directivo, pues proporcionan información muy útil: trabajo en equipo, cooperación, capacidad de escucha, creatividad, liderazgo, etc.
Lo habitual es que no se utilicen en solitario, sino que vayan acompañadas de la aplicación de tests, así como de entrevistas individuales, aunque hay que tener en cuenta que muchas veces se le concede mayor peso que a los resultados de las pruebas psicotécnicas.
Cada dinámica es diferente, pues es imposible prever las reacciones de tus compañeros. Aquí las estrategias no valen, tienes que ser tú mismo.
• No intentes averiguar lo que quiere el seleccionador, porque difícilmente lo adivinarás. Con frecuencia, las dinámicas de grupo se usan para detectar personas con capacidad de liderazgo, pero también pueden aplicarse, por ejemplo, en la búsqueda de creativos o de profesionales con una clara orientación al cliente.
• Sé espontáneo. Siéntete a gusto y disfruta del juego en la medida de lo posible. Si intentas convertirte en el líder del grupo sin tener cualidades para ello, es probable que acabes dando una imagen negativa.
• Por supuesto, hay que participar y hablar. Pero esto no significa dar la nota ni tomar la iniciativa necesariamente. Si sientes que "tienes" que romper el hielo y conducir la conversación, adelante. Si prefieres reflexionar y mantenerte a la expectativa, hazlo. La clave está en ser uno mismo.
• Mantén en todo momento una actitud de respeto hacia los demás. Escúchales e invítales a participar. Pero no temas discrepar de otras opiniones: si sabes lo que dices (y la seguridad en uno mismo es un rasgo muy apreciado), defiende tus razones educadamente e intenta buscar un consenso. La confrontación abierta no es buena, pero tampoco suma puntos quien evita el conflicto con el grupo a toda costa.
• ¿Crees que alguna de tus intervenciones ha sido bastante mala? No te preocupes; no se valora un detalle concreto, sino la actitud del candidato a lo largo de toda la dinámica.
• ¿Y si algo de lo que dices provoca una expresión de disgusto en la persona que dirige la dinámica de grupo? Tampoco hay razones para sufrir. Algunos dinamizadores fingen que no les gusta lo que dicen los candidatos para ver cómo reaccionan.
En realidad, la dinámica de grupo no es exactamente una prueba que superar, sino una manera más de evaluar la personalidad y las capacidades de alguien. No se trata de ganar un empleo como si fuera la lotería, sino de encontrar aquel puesto de trabajo que encaja con tu manera de ser.

Si eres la persona adecuada, seguro que lo harás muy bien.

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